La Ciudad de México no solo enfrenta uno de los sistemas hidráulicos más antiguos y deteriorados del continente. También se asienta sobre un suelo inestable, blando y altamente sísmico.
Cada sismo, por leve que parezca, ejerce presión sobre las tuberías subterráneas. Muchas de ellas, ya deterioradas por el paso del tiempo, se fracturan, provocando fugas invisibles pero letales para la infraestructura urbana.
Primus Line es una tecnología de rehabilitación de tuberías sin zanja, diseñada para adaptarse al movimiento del suelo. A diferencia de los métodos tradicionales, no requiere excavar calles, romper banquetas ni interrumpir la vida de la ciudad.
Flexibilidad ante sismos
Su estructura multicapa, reforzada con fibras de Kevlar, le permite absorber deformaciones y movimientos sin romperse.
Esto lo hace ideal para zonas con actividad sísmica constante como la CDMX.
Instalación rápida y limpia
Solo se requieren dos pequeñas excavaciones (pozos de acceso) para insertar el liner. No hay maquinaria pesada, polvo ni cierres viales prolongados.
Reducción de fugas
Primus Line permite rehabilitar tuberías de agua potable y drenaje con mínima pérdida hidráulica. Su sellado hermético reduce drásticamente el desperdicio de millones de litros al año.
Durabilidad comprobada
Gracias a su resistencia mecánica, química y térmica, la solución tiene una vida útil de hasta 50 años, incluso en condiciones complejas como las de CDMX.
Menor afectación a la población
Menos ruido, menos tráfico, menos molestias para los habitantes. Esto no es futuro: es una tecnología que ya se está usando en decenas de ciudades del mundo.
En una ciudad donde más del 40% del agua se pierde por fugas, rehabilitar las redes sin destruir la ciudad es una prioridad.
En Grupo FNX estamos listos para implementar esta solución en CDMX. Porque una ciudad resiliente no es la que repara lo mismo una y otra vez… sino la que se atreve a transformarlo de raíz.
Por: Juan Carlos Vega Marín
